Núcleos

El ser humano está unido a tres dimensiones: tiempo (universo), espacio (territorio) y materia (naturaleza). La relación con éstas ha quedado manifiesta a través de visualidades que han usado como soporte el papel, siendo este vehículo idóneo por sus características de portabilidad, ligereza, economía y dispersión.

Miradas al ser parte del estudio de la amplia producción y circulación de estampas sobre tema científico en Nueva España y México, durante los siglos XVI al XXI, en que la colaboración entre científicos, dibujantes y grabadores ha sido fundamental para lograr capturar la esencia de la naturaleza. El cuerpo curatorial también analizó la producción contemporánea de ilustración científica a través de otras técnicas (más allá del estampado), así como la diferencia que existe entre los intereses por comprender la naturaleza de manera científica y las aproximaciones que desde el arte se han planteado los artistas mexicanos, proponiendo configuraciones estéticas que también permiten la apropiación de la naturaleza.

La exposición pone en valor las importantes colecciones que existen en México y en el mundo, como también la trascendente tarea que los científicos y artistas han tenido a lo largo de la historia. Busca fundamentalmente que el público se piense como parte del Universo en constante cambio e interpretación.

Desde la colonización de América, las manifestaciones del cosmos, de la geografía y de la naturaleza han sido herramientas que han permitido a las personas situarse y asumirse dentro de cada una de sus dimensiones: su tiempo dentro de la historia del universo, sus desplazamientos y la relación con otros seres vivos.

El impreso y la estampa científica, han marcado las relaciones complejas del ser humano, de modo que ha requerido registrar el curso de los as-tros para conocer los ciclos, la temporalidad y la relación con su vida cotidiana y lo divino. Las cartografías han delimitado las fronteras, físicas e imaginarias, configurando una idea del espacio territorial y del ordena-miento dentro de las ciudades. Asimismo, la naturaleza representada es la garantía de la vida y también de los dones divinos o de las leyes descu-biertas por la ciencia. 

MIRADA

La conceptualización, desde el siglo XVI al XXI, del tiempo, el espacio y la naturaleza. Se divide el espectro en tres grandes hitos o momentos: humanismo, ilustración y revolución científica contemporánea. Los temas que se pueden comprender son: 

a. Observación y conocimiento de los astros, la medición del tiempo y la ubicación del ser humano en dicha dimensión. 

b. La delimitación del espacio físico, la generación de cartografías y la mensurabilidad de la naturaleza.

c. La observación y comprensión de los seres vivos y el paisaje, específicamente de la botánica y la zoología. 

PRODUCCIÓN

La construcción estética y material de la imagen científica: el espacio del astrónomo, el geógrafo y el naturalista. Aquí se expresa de manera atemporal cómo, desde el origen de la ciencia, han sido los dibujantes y grabadores quienes han ayudado a construir una estética de la realidad; así también se deja en claro que gracias a las representaciones que han surgido en colaboración entre científicos e ilustradores es que se ha ido configurando un corpus de conocimiento que nos permite concebir el mundo de manera más completa. Se abordan las técnicas más usadas en el registro del conocimiento científico.

CONSUMO Y DIFUSIÓN

La difusión del conocimiento sobre la naturaleza a través de la estampa y la ilustración. Lo que el núcleo explica es que estampas sueltas, cartografías, mapas, libros, folletos y otros soportes de visualidad científica, muchos de ellos creados localmente, circularon por la Nueva España y por México como herramientas de enseñanza, de discusión científica, de fijación del conocimiento o como imágenes decorativas. Aquí se introduce también al tema del artista que realiza acercamientos cotidianos a la relación entre tiempo-espacio-naturaleza y lo posiciona como un científico que mira otras cosas, profundas y significativas.